martes, 3 de agosto de 2010


Sabíamos no exigirnos mucho: Hola!, ¿Qué hacés?, convidame un pucho, que me tenés abandonada.

Vos con tu mochila a cuestas, yo con la excusa perfecta para charlar de pavadas. Nos hizo un guiño San Telmo,
~ un poco de humo en el medio y enloquecieron las miradas

No hay comentarios:

Publicar un comentario

...y sé de fantasmas que nunca prescriben.